Cuando piensas en comunicación no verbal, fácilmente lo asocias al “lenguaje” o “lectura” de la persona. Piensas que por su mirada, sus gestos, posturas y movimientos, tal vez sepas cómo se encuentra, si te miente o no, o tal vez puedas saber sus intenciones e intereses ….y bueno, siento decirte que no es así.
El ser humano es cotilla, por condición y como buena humana, te reconozco que mi objetivo cuando decidí empezar a estudiar comunicación no verbal era justo este, saber y conocer que piensan las otras personas, conocerlas un poco mejor y poder anticiparme a sus actos y deseos.
Mi gran decepción llegó cuando empecé a estudiarla en la universidad, no caí en que el ser humanos es súper complejo, tanto que a veces ni a uno mismo nos entendemos, en ocasiones hago cosas que no sé por qué las hago ¿te ha pasado?
Así que para entenderlo, me di cuenta que en el estudio de la comunicación no verbal, que es un disciplina científica, entran muchas otras, tales como la psicología, sociología, etología, neuricéncia, filosofía….. en fin todas aquellas que estudian el comportamiento humano.

De ese inicio ya hace bastantes años y sigo estudiando, porque cada día salen nuevos estudios. Como seres humanos, nos influye nuestro entorno, los aparatos que usamos, que gracias a los avances tecnológicos cada día utilizamos más, estos hacen que modifiquemos nuestros hábitos. Como el uso y manejo de nuestro tiempo, ahora todo es rápido, lo que hace que nos desesperemos y pongamos nerviosos si tarda demasiado en cargarse un vídeo, en llamarnos alguien, en llegar un mail por
mala cobertura de red…..
Muchas de nuestras comunicaciones e interacciones las realizamos a través de los dispositivos móviles o de sus pantallas, sobre este tipo de comunicaciones se han realizado estudios científicos en los que se ha visto una pérdida de empatía con respecto a los demás, sobretodo en niños menores de ocho años de edad.
Por otro lado, estamos en la era de la hiperconectibidad, podemos hablar e interactuar con
muchísimas personas de todas partes del planeta, tener muchos “amigos” y por otro lado nos sentimos más solos que nunca. Y es que, somos animales sociales, necesitamos relacionarnos.
La comunicación no verbal y su estudio cambian a medida que cambia el ser humano y su estudio se divide en cinco grandes partes de estudio, que son:
Kinesia
Estudia todo lo que tiene que ver con el cuerpo, movimientos, gestos, expresiones faciales, miradas…. Lo que conocemos erróneamente por “Lenguaje corporal”.
Proxémica
Estudia las distancias que utilizamos para comunicarnos. Cada uno de nosotros utilizamos una distancia que consideramos adecuada para establecer una comunicación en función de lo que queramos decir, y el
nivel de intimidad que tengamos con la otra persona. No usas la misma distancia para contar un secreto a un familiar, que para dar una charla.
¿Te ha pasado alguna vez que alguien a quien no conoces se te acerca demasiado para hablarte? Molesta, e incomoda ¿verdad?
Paralingüística
Esta parte estudia todo lo relacionado con la voz, tono, volumen, onomatopeyas, repeticiones, latencias, silencios. También aquí se estudian elementos escritos como los signos de interrogación, exclamación y
emojis.
¿Te has imaginado el físico de alguien solo por escuchar su voz?¿Te incomoda el silencio que se crea en un ascensor con mas personas? ¿Y ese “ruidito” que hace alguien con la boca?
Háptica
Esta disciplina estudia cómo nos comunicamos a través del tacto, dónde y cómo tacamos y con la intensidad en la que lo hacemos.
¿Te ha pasado que vas a la peluquería y solo en cómo te lavan la cabeza ya sabes cuantas cabezas ha lavado esa persona?
Apariencia
Estudia nuestra presencia física, morfológica, nuestros complementos, ropa, utensilios, tatuajes, estado y cuidado de nuestro cuerpo…. Con ver a una persona, ya nos hacemos una idea de, el tipo de vida
que lleva, su edad, mas o menos, el sexo al que le gusta pertenecer, su estatus socioeconómico.
Atención, los complementos y objetos que usa también nos aportan información. ¡Cuidado en hacer juicios!
Cronémica
Tal vez esta, sea la más extensa de todas y a priori la menos conocida. La cronémica estudia nuestro manejo y gestión del tiempo y entorno. Desde los espacios que ocupamos, olores, luz, colores…..
El tiempo, es lo único que tenemos y cada persona dedica tiempo a lo que más le interesa, con lo que está indicando en qué o a qué le pone interés.
Por otro lado, los expertos en marketing estudian muy bien la cronémica, saben qué olor utilizar en una tienda para llamar nuestra atención y entremos, qué música poner para que compremos más y qué color poner en una marca para que nos resulte atractiva. Ente muchas otras más.
Y por si esto fuera poco, todo, absolutamente todo, esta sujeto a nuestra cultura.
Cada persona pertenece a una cultura y en función de esta, interactúa, se comporta siente y se expresa. Así que, lo de conocer a los demás se te complica. Si le sumas que cada persona ve e interpreta las cosas de distinta manera en función de sus experiencias, conocimientos, vivencias….
Llegados a este punto, creo que ya te das cuenta de lo difícil que es “conocer” y “leer” a los demás, por lo que te recomiendo que todas estas herramientas te las apliques a ti mismo e intentes conocerte a ti.
Como decía Sócrates, conocerse a si mismo es una máxima fundamental, claro que el autoconocimiento es una búsqueda profunda y reflexiva de tu propia identidad más allá de la apariencia y tus actos.
A parte de esto, conocerte a ti mismo a través de la comunicación no verbal, te da una ventaja competitiva, ya que te aporta seguridad. Conocerte tu voz, reconocerte en los gestos, saber qué color te queda mejor o estilo de vestir. Saber si eres una persona cariñosa y cómo expresas tu cariño hacia los demás, si por los gestos o eres más de tocar.
Este puede ser un proceso apasionante y enriquecedor en el que merece la pena invertir, ya que tu voz y tu presencia es lo que siempre llevas puesto.
¡Disfruta de la aventura!


